José María García Vocal de comunicación de GALACTYCO
Cuando en el mes de julio del pasado año las organizaciones LGTBI de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, lideradas por el Colectivo GALACTYCO, Asociación LGTBI de Cartagena y Comarca, anunciaron protestas en la puerta de la Asamblea Regional durante el debate de investidura del presidente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, mucha gente nos tachó de sectarios y de no respetar las reglas democráticas.
El Partido Popular gobierna esta Comunidad Autónoma hace más de 24 años, y en las últimas elecciones dejó de ser el partido con mayor número de escaños, pues lo fue el PSOE. Para continuar en el gobierno, el Partido Popular necesitaba el apoyo de Ciudadanos y del partido ultraderechista VOX, pues de otra forma no salían las cuentas. Y a pesar de que Ciudadanos clamaba a los cuatro vientos que nunca pactaría con la ultraderecha, así ha sido. En la Región de Murcia vuelve a gobernar el PP, ahora en coalición con Ciudadanos, pero para la investidura, la aprobación de presupuestos o cualquier otra normativa que precisa mayoría absoluta necesitan los votos de los diputados de VOX.
Entre las personas que nos pedían que diesemos una tregua, un voto de confianza y dejásemos que la legislatura comenzara a andar, se encontraba la actual Vicepresidenta y Consejera de entre mil cosas, LGTBI, la señora Franco, de Ciudadanos.
Esta señora, que creyó que con pintar las letras LGTBI con los colores del arcoiris en la fachada de su consejería, ibamos a convertir su fachada en un icono y a peregrinar en “caravanas de palomos” hasta las puertas de su sede para llenar las redes sociales de fotografías y hastags al estilo #LaFrancoEsGuay, negó y en la actualidad sigue negando que ellos pactaran con la ultraderecha, pero las personas que conocen su currículum político saben bien de lo que es capaz.
Desde Ciudadanos, y en boca de la Vicepresidenta, han negado hasta la saciedad que se haya impuesto un pin parental en las aulas de la Región de Murcia, aún cuando desde el inicio del curso escolar se enviaron instrucciones a los centros escolares en el que se exigía que todos los centros solicitaran la autorización de los tutores legales de los educandos en relación a las actividades complementarias, entre las que se encuentran las charlas sobre diversidad sexual, familiar y de género, que suelen ser impartidas por activistas LGTBI, siendo éstas un objetivo a eliminar por parte de VOX, y así lo solicitaba este partido en las negociaciones para apoyar la investidura, no vaya a ser que se les contagie a los alumnos el “homosexualismo”.
En estos meses, el PSOE se ha opuesto a este despropósito, que va contra la Ley de Educación vigente a nivel estatal, y mediante enmiendas y mociones ha propiciado el debate en la Asamblea Regional, dejando al descubierto la incoherencia de Ciudadanos, que votaba en contra o se abstenía según soplara el viento, o el interés de mantener el gobierno plegándose a las exigencias de VOX.
El último capítulo, aún no finalizado, nos muestra a VOX, crecido tras su aplastante mayoría en las urnas en la Región de Murcia en las últimas elecciones generales, está haciendo valer su condición de partido bisagra, y para apoyar los presupuestos autonómicos del gobierno de coalición PP/Cs, ha exigido, entre otras muchas, una condición sine qua non, que se implante el PIN PARENTAL en todos los centro educativos de la Comunidad Autónoma. No hay nada nuevo en esta noticia, pues realmente está implantado, pero aún sin nombre, VOX quiere oficializarlo.
Las Asociaciones LGTBI de la Región de Murcia hemos denunciado ante el Defensor del Pueblo esta situación, también hemos enviado escritos tanto a la Consejería de Educación como a la Vicepresidenta Franco y no hemos obtenido respuesta de ellas.
Hoy nuestro gobierno se escuda en VOX, sin embargo en la anterior legislatura, sin VOX en la Asamblea General, pero sí en la sociedad mediante voceros como la UCAM, Foro de la Familia, Libertas, etc., el Gobierno Regional del PP con los votos de Cs aprobaron algo que llamaron “resolución” para imponer lo que hoy llaman PIN Parental, de esta manera contentaban a sus votantes más extremistas.
Desde GALACTYCO, y esperamos que con el apoyo de todas las fuerzas vivas y sociales (como ya ocurrió en las protestas de la sesión de investidura del Presidente Regional), nos echaremos de nuevo a las calles. Posiblemente no sirva de mucho porque sin presupuestos no se mantiene el gobierno regional, pero al menos servirá para evidenciar la incoherencia y manipulación de la Vicepresidenta, a la que hay que sacarle los colores, al menos los colores que debería retirar de la fachada de su consejería, porque quien utiliza al colectivo LGTBI para conseguir réditos políticos sin luchar por él, no es digno de lucir esos colores y alardear de su respeto hacia la comunidad LGTBI.
Desde nuestras entidades, esperamos ansiosas una Ley LGTBI estatal, una Ley que se desarrolle ejecute, no como con la Ley 8/2016, de 27 de mayo, de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales, y de políticas públicas contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, aprobada por unanimidad en el Parlamento Autonómico y que casi cuatro años después ni se le ha dotado de presupuesto, ni se cumple.
La educación es el único instrumento que las activistas LGTBI tenemos a nuestra disposición para intentar erradicar la LGTBIfobia. Desde este momento ponemos a disposición de los docentes todo el apoyo y material necesario para que eduquen en diversidad sexual en sus aulas. Lamentablemente, aquellos alumnos y alumnas que no sean autorizados a recibir una charla de educación en diversidad sexual, formación basada en el respeto, son los que más necesiten conocer las realidades de una sociedad diversa.
Para ocultar el objetivo principal, sospechamos que a petición de Ciudadanos, nos venden que el pin parental se solicitará para cualquier charla o actividad que sea realizada por alguien ajeno al centro. ¿Os imagináis a padres negándose a que asista el panadero a enseñarles a hacer rollos de pascua o a una charla de educación vial de la policía? También se da la oportunidad de negarse a recibir nociones de primeros auxilios de médicos o enfermeros, todo en nombre de la libertad.
Antes de que VOX apareciese en el plano político y embistiera contra el colectivo LGTBI y las charlas educativas sobre diversidad sexual, familiar y de género, nadie se preocupó de solicitar ninguna autorización. Por lo tanto, esto es un logro de VOX y una cesión del Partido Popular y Ciudadanos con la vicepresidenta regional al frente, y una agresión a los derechos humanos de los ciudadanos de esta Comunidad Autónoma.
Le recordamos al gobierno regional en su conjunto, y muy especialmente a la Vicepresidenta, que muchas menores siguen sufriendo por ser lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersexuales, etc., y por este motivo son objeto de bullying. Le recordamos que muchas menores LGTBI en nuestro país se suicidan por el hecho de no encontrar apoyo o ver como se les discrimina. No lo duden, les señalaremos como culpables.
El Colectivo GALACTYCO muestra su agradecimiento al Gobierno de España por activar los mecanismos que posee nuestra democracia para garantizar el cumplimiento de la ley y asegurar lel Estado de Derecho, en relación a la ilegalidad e inconstitucionalidad que supone la aplicación del pin parental o la solicitud expresa de autorización para la realización de actividades complementarias en los centros escolares de la Región de Murcia.
Nuestro colectivo tiene su sede y ámbito de actuación en la Región de Murcia y, principalmente en la ciudad de Cartagena. El gobierno municipal y el autonómico son de coalición, en ambos están el PP y Ciudadanos. En el cartagenero también se incluyen seis concejales expulsados del PSOE por realizar el pacto, una de las cuales, Ana Belén Castejón ostenta la alcaldía. El gobierno regional necesita para alcanzar la mayoría absoluta y, por tanto aprobar los presupuestos del apoyo de VOX. El peligroso acercamiento de Ciudadanos y Partido Popular a VOX ha dejado al descubierto que estos 2 primeros partidos no tienen mucho inconveniente en apoyar políticas abiertamente racistas, LGTBIfóbicas, machistas, que fomentan el odio, rompen la convivencia y son antidemocráticas, ilegales e inconstitucionales, con tal de tener el apoyo necesario para formar un gobierno conservador en la Región de Murcia.
El pacto por sorpresa de los concejales del PSOE en el Ayuntamiento de Cartagena con el Partido Popular y Ciudadanos hizo saltar las alertas en nuestro colectivo y, al igual que otros, decidimos mantener distancias con los miembros de gobierno con el fin, entre otros, de evitar la utilización partidista del colectivo LGTBI. Los motivos esgrimidos por aquellos concejales socialistas eran peregrinos y no justificaban compartir el gobierno con un partido que ha estado en contra de todas las leyes que suponían un avance en la igualdad y la consecución de derechos de las personas LGTBI, el Partido Popular, y otro partido que, ya se vislumbraba que tragaría con las peticiones de la ultraderecha para alcanzar el poder en la Comunidad Autónoma, aún a pesar de que pactando con PSOE alcanzaba una estabilidad sin necesidad de apoyarse en posturas extremistas. En todo este periodo, y aprovechando que el Gobierno de España se encontraba en una situación de interinidad como consecuencia de la no aprobación de presupuestos y la celebración de dos elecciones generales, la Consejería de Educación de la Región de Murcia emitió unas instrucciones a los centros educativos mediante las que se les obligaba a solicitar autorización expresa a los progenitores o tutores para que los educandos asistieran a las actividades complementarias del centro que, por ley son obligatorias. Los miembros de nuestro colectivo conocíamos bien, o eso pensábamos a los miembros del gobierno de Cartagena expulsados por el PSOE, en años anteriores habíamos realizado numerosas actividades juntos e intentado que nuestro municipio fuera más inclusivo. No en vano Ana Belén Castejón, actual alcaldesa de Cartagena es socia de honor del colectivo GALACTYCO y fue pregonera de nuestro EnorgulleCT, en una noche en la que recordamos como, vehementemente, anunciaba que por la defensa de los Derechos Humanos y de las personas LGTBI sería capaz de acudir a Bruselas. La presencia de David Martínez Noguera, maestro, feminista y LGTBI como concejal de Cultura, Educación e Igualdad en la anterior legislatura fue una gran noticia y se propició un trabajo conjunto muy productivo. Su coalición con un partido conservador y que en numerosas ocasiones ha mostrado su LGTBIfobia, aunque intente ocultarlo en ocasiones de cara a la galería, y que además buscaba la complicidad de VOX para gobernar, aunque para ello debieran tragar con sus exigencias, nos sorprendió, nos entristeció y nos advirtió de que esta legislatura sería dura pues se correría un gran peligro de retroceder en derechos adquiridos y que desde las instituciones no se luchara por ellos.
Lamentablemente se han hecho realidad nuestros peores presagios: la ultraderecha, el odio, el racismo, la LGTBIfobia y el conservadurismo más rancio se abren paso en nuestra Comunidad Autónoma y municipio sin que la alcaldesa, el concejal de Igualdad, o cualquiera otro de los antiguos miembros del PSOE, hagan declaraciones institucionales o respondan a las provocaciones de sus socios de gobierno. El PP apoya abiertamente la implantación del mal llamado pin parental que solicita VOX, y que ya ha logrado imponer. Desde la Alcaldía de Cartagena, Ana Belén Castejón, no se pronuncia, aún cuando el pacto para aprobar los presupuestos regionales supone un retroceso a la derecha más rancia de este país, y eso que se autodenomina socialista, mucho más que algunos con carnet del PSOE. Realmente está desaparecida, sólo aparece en fotos y anuncios de proyectos que debían haberse terminado hace tiempo y es la vicealcaldesa del PP la que realmente da la imagen de llevar las riendas del Ayuntamiento.
Más lamentable es la situación del concejal de Igualdad David Martínez Noguera, que a pesar de que en varias ocasiones ha afirmado que no va a permitir retrocesos y la aplicación del pin parental, simplemente aparece apagando fuegos e intentando justificar la inmovilidad de su alcaldesa. Comprendemos que se encuentra en una tesitura complicada, ya que es muy difícil que una persona feminista y LGTBI pueda compartir gobierno con dos partidos conservadores sin entrar en incoherencias. Sólo él sabe a quién debe lealtad.
Tan solo una vez se apreció una división del voto en el tripartito cartagenero, cuando UNIDAS PODEMOS-IU-Equo presentó en Cartagena una moción para solicitar un informe a los servicios jurídicos de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia sobre la legalidad de las instrucciones de la Consdejería de Educación. Fue el 4 de diciembre de 2019. Los 6 exconcejales del PSOE votaron a favor, el resto del gobierno (PP y Ciudadanos) en contra. Se aprobó la moción por mayoría. No hay más noticias.
El 17 de enero de 2020 el Ministerio de Educación y Formación Profesional ha enviado un requerimiento a la Consejería de Educación de la Región de Murcia para que cese en la ilegalidad que está cometiendo. Desde el colectivo GALACTYCO esperamos declaraciones institucionales de una alcaldesa de Cartagena y concejal de Igualdad que antaño no habrían tardado en responder de forma contuendente a estas políticas retrógradas, ilegales y LGTBIfobas.
Ayer día 10 de noviembre, se celebraba el día internacional de los derechos humanos, realizamos un acto en la plaza del Icue junto con fundación CEPAIM, PIM, Amnistia Internacional, Memoria Historica Cartagena, STERM y CHRYSALLIS, ASOCIACION DE FAMILIAS DE MENORES TRANS, a la que asistieron otras entidades como FAVCAC, PSOE Cartagena, MC Cartagena, Podemos IU Equo Cartagena, YayoFlautasentre otras
Después de estar toda la tarde dando información de cada asociación dimos una lectura conjunta al siguiente manifiesto:
La Declaración
Universal de Derechos Humanos es considerada el fundamento de las normas
internacionales sobre derechos humanos, y podemos definirla como el conjunto de
libertades básicas de las personas, sin las cuales resulta difícil llevar una
vida digna; son inherentes a la naturaleza humana, e indispensables para el desarrollo integral
del individuo.
Ha inspirado un valioso conjunto de tratados
internacionales legalmente vinculantes, así como la normativa de la que hoy en
día disfrutamos en España, que refleja
tanto el respeto hacia la vida como hacia la dignidad de todas las personas,
garantizando los derechos y libertades
inamovibles que vienen reflejados en nuestra Constitución y otras normas
que la desarrollan. Es, así mismo, una fuente de inspiración para
cada una de nosotras, tanto en la lucha contra las injusticias, como en el
avance en Equidad e Igualdad, así como en nuestros esfuerzos por lograr el
disfrute universal de los Derechos Humanos.
Las asociaciones que estamos hoy aquí presentes tenemos un
compromiso claro con la defensa de esta Declaración Universal, y cada uno de
nosotros trabajamos un área que lamentablemente aún presenta carencias y falta
de aplicación de los principios reflejados en su articulado, en muchos casos
por falta de voluntad política.
Como asociaciones, colectivos o sindicatos, defendemos lo
que es deber en nuestro país proteger:
la dignidad de todas las personas, la igualdad sin distinción de sexo,
raza, género, orientación sexual o procedencia.
El trato justo y la equidad.
Lamentablemente, queda aún un largo recorrido para conseguir
tales metas, y es por ello que lanzamos los siguientes mensajes desde cada una
de nuestras asociaciones:
GALACTYCO
Inspirados en
el Artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: «todos los seres humanos nacen libres e
iguales en dignidad y derechos”, el colectivo LGTBIQ en España ha luchado por
conquistar esta dignidad y derechos hasta el día de hoy. Hemos pasado de ser, de manera generalizada,
unos apestados: objetos de odio, de mofa, de discriminaciones, de
encarcelaciones, condenas y agresiones,
a estar amparados por la leyes que nos protegen y nos igualan al resto de la
población en derechos y libertades. No
obstante, siglos de lgtbifobia no se
borran sólo con las leyes, y es por ello que no cansamos de exigir: educación, educación y educación. Educación en Diversidad, para que ninguna
persona menor de edad tenga que crecer en un ambiente hostil por su orientación
sexual o de género. Educación Pública y
condena sin paliativos a cualquier signo de LGTBIfobia. Nuestras instituciones educativas deben
implicarse en este empeño. Exigimos así
mismo el respeto debido a nuestras familias y a nuestros menores, el
reconocimiento de nuestra legitimidad para ser madres o padres con los mismos
derechos y en las mismas condiciones.
FUNDACIÓN CEPAIM
El escenario global no se detiene, existe una tendencia
hacia la migraciónfemenina, y esta combinación ha generado un efecto colateral:
El aumento de oportunidades para la violencia.
Aunque no lo creamos, en pleno siglo 21, una era llena de ideas innovadoras y avances
tecnológicos la migración aún sigue estigmatizada. Hoy las mujeres
representamos prácticamente la mitad de la población migrante, y se ha ignorado
a las mujeres como piezas claves en el sustento de la economía, y es que
nosotras en todo el mundo representamos un papel de apoyo para proveer a
nuestras familias.
Lamentablemente se nos invisibiliza y prácticamente no
encajamos con lascaracterísticas que los eruditos de la política , del derecho
y de la economía tratan de explicar, porque la norma gira en torno a los
hombres, pero la verdad es que sufrimos de ser fantasmas en las estadísticas,
del doble de vulnerabilidad y violencia.
Es un hecho indiscutible que los fenómenos migratorios
afectan de manera distinta a los hombres que a las mujeres.
Se piensa que al migrar nos enfrentamos sólo con exclusión,
falta de garantías, y terribles condiciones de trabajo. La verdad es que también
experimentamos una cultura ajena, nos encontramos muchas veces sin familia y
con mucha frustración.
No queda duda que las mujeres juegan un rol preponderante
tanto en los países de salida como de destino, existe la necesidad de
visibilizar a la mujer para la construcción de políticas sólidas más humanas,
esperamos por compromisos desde lo local a lo mundial en pro de las personas
inmigrantes con especial énfasis a las migrantes femeninas, protección contra
la violencia, logro de la igualdad e incluir nuestras voces en todo ambito, porque
los que migramos solo estamos en búsqueda de vivir con dignidad.
PARO INTERNACIONAL
DE MUJERES CARTAGENA
Las mujeres feministas de Cartagena
queremos recordar que aún nos queda un larguísimo camino para alcanzar la
igualdad real entre mujeres y hombres. Hoy, denunciamos al sistema capitalista
y patriarcal que, manifestándose a través de una gran variedad de formas sigue perpetuando la enorme
discriminación y violencia a la que estamos sometidas las mujeres por el hecho
de ser mujeres. Hoy, entre otras muchas de nuestras reivindicaciones exigimos:
La correcta efectuación del Convenio de Estambul; Un Pacto de Estado con mujeres y con pasta;
Una reforma de la actual Ley contra la Violencia de Género para garantizar,
entre otras cosas, las medidas de atención y protección a las mujeres trans
porque la transmisoginia también es feminicidio; Aborto seguro, libre y
gratuito; La no discriminación laboral y salarial, el reconocimiento de las
Kelly´s y el trabajo de cuidados; El fin de la capitalización de nuestros
cuerpos: la trata, la esclavitud sexual, la prostitución y los vientres de
alquiler.
Y en definitiva, la aplicación de la
perspectiva de género y la interseccionalidad en todos los ámbitos de actuación
para el reconocimiento y la defensa de las mujeres precarias, las rurales, las
diversas, las trans, las lesbianas, las bisexuales, las gitanas, las migrantes y
las racializadas.
AMNISTÍA INTERNACIONAL
CARTAGENA
Desde Amnistía Internacional decimos que el cambio
climático es el problema más importante que afronta el mundo, según una nueva encuesta
a jóvenes, de entre 18 y 25 años, de 22 países diferentes, que hace pública hoy
Amnistía Internacional en el Día de los
Derechos Humanos.
Con
la publicación de las conclusiones mientras los gobiernos se reúnen en Madrid
en la Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU, la organización advierte
de que la inacción de quienes dirigen el mundo ante la crisis del cambio
climático les está distanciando de la juventud.
Según
el secretario general de Amnistía Internacional, KumiNaidoo, “Para la juventud, la crisis climática es uno
de los retos que definen nuestra época. Esta es una llamada de atención a los y
las dirigentes del mundo, que deben tomar medidas mucho más decisivas
para abordar la emergencia climática si no quieren correr el riesgo de
traicionar aún más a las generaciones más jóvenes”.
Hoy
estamos aquí para recoger firmas para los casos de MarinelSumook, activista
juvenil contra el cambio climático, Sarah Mardini y Sean Binder, activistas en
Lesbos en un equipo de salvamento marítimo, y YasamanAryani, activista por la
libertad de expresión de las mujeres.
MEMORIA HISTÓRICA
CARTAGENA
Vuelven a sonar tambores fascistas, vuelven a oírse voces
constrictoras de las libertades más elementales, vuelven a amenazar
tormentas que nos recuerdan tiempos grises y oscuros castradores para los Derechos
Humanos.
Por ello, hoy más que nunca, abogamos por una Ley de Memoria
Histórica que defienda el derecho a conocer nuestra Historia más reciente; el
derecho a tener un país decente, libre de cualquier vestigio franquista; el
derecho a conocer La Verdad; el que se haga justicia con las víctimas del
franquismo, equiparándolas a cualquier otras víctimas del terrorismo; a la
reparación por el expolio sufrido por aquellos y aquellas que defendieron la
legalidad democrática de la República; el derecho a CONOCER, para que podamos
tener la seguridad de que no se van a repetir etapas nocivas y sangrantes de
tiempos no tan lejanos.
Si queremos que España sea un país digno de llamarse
democrático, es imprescindible la ilegalización del franquismo y de todas
aquellas asociaciones, federaciones y exteriorizaciones que visualicen su
defensa.
STERM
«Nuestro compromiso para alcanzar mayores estándares de
justicia social y la movilización y acción conjunta de las trabajadoras y
trabajadores han dado como resultado en el pasado, y de la misma manera lo
harán en el futuro, mejoras en las condiciones de trabajo y de vida de la clase
trabajadora y sus familias. Esta justicia social por la que luchamos supone que
todas las mujeres y hombres tengan las mismas oportunidades para conseguir un
trabajo digno en condiciones de igualdad y seguridad.
Sin embargo, el continuo ataque a la negociación colectiva,
el avance y profundización de manera antidemocrática de un sistema económico
que genera grandes niveles de desigualdad, así como los procesos de
privatización y mercantilización de los servicios públicos suponen un ataque
directo que limita la capacidad de la clase trabajadora y los sectores
populares para acceder a estos derechos y dan lugar a la precarización de las
condiciones de trabajo. Por ello, nuestra lucha es común. Es la lucha por el
derecho de todas las personas a tener un trabajo, a mejorar las oportunidades
laborales, a conseguir condiciones decentes de trabajo para todas y todos, a
tener salarios y pensiones dignas, así como garantizar el acceso a la
protección social y otros derechos sociales básicos como la vivienda, la salud
o la educación entre otros.»
CHRYSALLIS,
ASOCIACION DE FAMILIAS DE MENORES TRANS
Las familias de Chrysallis, somos conscientes de la
importancia de crear alianzas, de crear puentes que nos permitan darnos a
conocer y mostrar cómo creamos relaciones más igualitarias y libres, porque
nuestreshijes, tienen mucho que aportar y queremos mostrarlo.
Nuestro activismo es persistente, sin tregua, diario, en
todos los momentos y lugares de nuestra existencia, en todos los ámbitos.
Porque nuestreshijes nos sacan del armario constantemente. Y, además, nosotras
no estamos dispuestas a fallarles negándoles su realidad y su pilar básico de
desarrollo emocional, psíquico y físico; sus Derechos Humanos.
La presencia de la ultraderecha en nuestras instituciones,
últimamente nos obligan a intensificar nuestra lucha. Estamos preparadas para
ello. No pensamos ceder ni uno solo de los logros conseguidos, ni a renunciar a
seguir avanzando hacía los que nos quedan por alcanzar.
Porque son los Derechos Humanos de nuestra infancia y
adolescencia, de nuestras familias y del todo el colectivo LGTBI. Porque son
los Derechos Humanos los que hacen a la sociedad más rica, más igualitaria, más
diversa, más solidaria y justa.
Cuando se cumplen 71 años de la Declaración Universal de los
DERECHOS HUMANOS, varios colectivos de Cartagena instalarán mesas informativas en el Icue y
leerán un manifiesto.
El próximo día 10 de
diciembre, La Asociación Colectivo GALACTYCO de Cartagena y Comarca ha
organizado un encuentro entre colectivos, coincidiendo con el 71 aniversario de
la Declaración de los Derechos Humanos. Varios colectivos de la ciudad
instalarán mesas informativas en la plaza del Icue y se leerá un manifiesto.
A la iniciativa de GALACTYCO
se han unido la Asociación de Memoria Histórica de Cartagena, Paro Internacional de Mujeres, Amnistía
Internacional, el sindicato STERM, la Asociación de Familias de Menores Trans
Crysallis, Fundación Cepaim y Yayo flautas.
Las mesas informativas
permanecerán desde las 17:00h hasta las 21.00, y está previsto realizar la lectura de
manifiesto sobre las 20:00h.
Desde la Asociación Colectivo
GALACTYCO informan que esta iniciativa nace de la necesidad de establecer lazos
entre entidades que trabajan en defensa de los Derechos Humanos, su puesta en
valor y la reivindicación de los mismos, dando a conocer a la ciudadanía el
trabajo y la actividad que desarrolla cada una de ellas en diferentes ámbitos. Así mismo, afirman que es la primera vez que
en Cartagena se organiza un encuentro de esta naturaleza, y esperan que sea
germen para futuras actividades dentro del marco de la defensa de la Carta de
Derechos Humanos, fundamental para proteger y potenciar una mejor convivencia y
desarrollo.
Hoy, 4 de diciembre, ha sido un día bochornoso para el colectivo
LGTBIQ+ de la Región de Murcia. Al mismo
tiempo se debatían en la Asamblea Regional y en el Ayuntamiento de Cartagena
tres propuestas que afectan de manera directa a la población de gais, lesbianas,
bisexuales y trans de nuestra región.
El diputado socialista D. Antonio Espín, ha
presentado una moción en la que solicitaba la retirada de las Instrucciones de
Inicio de Curso ilegales que la consejera de Educación Dña. Esperanza Moreno
Reventós envío a comienzo de curso, en las que imponía la obligación de pin
parental para la formación en valores de igualdad y respeto a la diversidad que
nuestras leyes defienden como obligatorias, cumpliendo así sus compromisos con
la ultraderecha para formar gobierno y aprobar presupuestos. Esta moción ha
sido rechazada con los votos en contra del Partido Popular y la abstención de
Ciudadanos. Hay que recordar que esas instrucciones incurren en ilegalidades,
al vulnerar normativa autonómica, estatal e internacional, incluyendo leyes
educativas y la Ley 8/2016 de Igualdad y contra la discriminación de la
población LGTBIQ+, aprobada por unanimidad en Asamblea Regional, algo de lo que
ya se les informó tanto a la Consejera de Educación como a la Vicepresidenta y
Consejera de Mujer, Igualdad, LGTBI y Política Social, Isabel Franco, de las
que aún no hemos recibido respuesta, y se ha interpuesto una queja a la
Defensoría del Pueblo estatal.
Por otro lado, en el pleno del Ayuntamiento de
Cartagena, ha sido rechazada una propuesta de VOX para reafirmarse en las
mismas irregularidades, gracias a los votos en contra de Unidas Podemos, MC y
los concejales no adscritos, apoyada sin embargo por el PP y Ciudadanos.
Y así mismo, ha sido aprobada una moción
presentada por Unidas Podemos-IU-Equo, por la que se solicita al gobierno
municipal a que inste a la Consejería de Educación a retirar esas instrucciones
ilegales, a pesar de los votos en contra de PP y de Ciudadanos.
Desde el Colectivo GALACTYCO mostramos, en
primer lugar, gratitud hacia las fuerzas políticas que se han implicado en
defender el valor de nuestras leyes, las leyes que amparan la dignidad de las
personas LGTBIQ+ y el derecho a la diversidad. Las que hacen de nuestro país un
país más grande, más evolucionado y más digno de llamarse “país libre”. Y en
segundo lugar, mostramos nuestro más absoluto rechazo, indignación y vergüenza
hacia esas otras fuerzas políticas que se están vendiendo al crecimiento de la
extrema derecha, representada en España y en nuestra región por un partido
llamado VOX, de claros y contundentes discursos de odio LGTBIQfóbicos,
machistas y xenófobos, que se empeñan en
frenar el progreso social de respeto, derechos y libertades.
Somos conscientes de que el Partido Popular no
cree en la Igualdad, así lo ha venido demostrando desde que existe como tal, y
somos conscientes de que jamás se esforzará por hacer políticas sociales que
favorezcan a los más vulnerables, en este caso, políticas a favor de la
población LGTBIQ+. Contra esto venimos
luchando desde que la democracia es democracia en este país, y aún antes,
contra sus ascendentes ideológicos del franquismo.
Pero hoy denunciamos con gran indignación la
postura de Ciudadanos, que por un lado ha adornado su Consejería de Igualdad
con el nombre LGTBI a todo color, y por otro vende a todo el colectivo de gais,
lesbianas, bisexuales y trans a la ideología de ultraderecha, provocando con
ello que la educación en la Región de Murcia siga anclada a modelos
ultraconservadores defendidos por el Partido Popular desde hace 25 años en esta
comunidad autónoma. Reprobamos el engaño, tan escasamente disimulado, con el
que pretende quedar bien frente a la opinión pública que aplaude valores de
equidad y de igualdad, lanzando a bombo y platillo, desde que comenzó esta legislatura, la
afirmación de que pondría en marcha la ley 8/2016 de Igualdad, mientras vota en
contra de la misma en nuestras instituciones.
Reprobamos esta farsa, tan dañina y tóxica, tan poco ética y de mal
gusto. Una actitud tan poco inteligente,
que les ha llevado al descalabro electoral en las pasadas elecciones
generales.
Este compromiso adquirido con la ultraderecha
por parte de Ciudadanos nos lleva al colectivo LGTBIQ+ a seguir empeñados en la
defensa de una Educación en Diversidad, fundamental para acabar con la
LGTBIQfobia alimentada durante décadas en esta Región, única en toda España a
la hora de haber implantado el mal llamado Pin Parental en los centros
educativos. Única en retrocesos, única en hacer juego sucio para mantener sus
asientos en la Asamblea y sus cargos en el gobierno regional.
Desde nuestro colectivo declaramos abiertamente
que es una vergüenza para este país ceder a las presiones de un partido al cual
en cualquier parte de Europa el resto de fuerzas políticas harían frente y
frenarían con mucha más valentía, dignidad, inteligencia, compromiso con la
democracia y saber. Denunciamos que
están blanqueando sus mensajes de odio, gracias a los cuales, están dando alas
a diferentes agresiones LGTBIQfobas, machistas y xenófobas que estábamos
dejando atrás. Denunciamos esa falta de
ética política que juega a estar a favor y en contra de la misma cosa al mismo
tiempo, y lanzamos un mensaje alto y claro de repulsa por tan indignante
hipocresía.
Finalmente, exigimos a la actual alcaldesa de
Cartagena, Dña. Ana Belén Castejón, anteriormente del PSOE, que ponga en marcha
cuanto antes la moción hoy aprobada en el pleno de este Ayuntamiento, que
obliga al gobierno municipal a instar a la Consejería de Educación de la CARM a
retirar las Instrucciones ilegales de Inicio de Curso con las que sus socios de
gobierno, PP y Ciudadanos (los amigos de la ultraderecha), han mancillado los
derechos y libertades de las personas LGTBIQ+, y así mismo, a solicitar al
Consejo Jurídico de la Región de Murcia el informe relativo a la legalidad de
esas Instrucciones, tal y como se expresa en la moción aprobada. Todo ello, antes de entregar el gobierno
municipal a los enemigos de este colectivo, tal y como ella misma pactó en su
investidura junto con su equipo municipal, lamentablemente.
Charla “Visibilidad y Normalización del Colectivo LGTBI en el Cine”. Ofrecida por Colectivo GALACTYCO el 21 de noviembre de 2019 en Salón de Actos del MURAM, dentro de la programación ofrecida por el FICC y Fragmentos Suspendidos.
Para esta charla vamos a
centrarnos en el cine más comercial, sobretodo estadounidense, el que ha
llegado a todos los públicos y que ha tenido más impacto. Pero se pueden hacer monográficos de cine
independiente, de cine europeo, de cine español, que daría para otras charlas.
En las últimas décadas hemos
asistido a una interesante proliferación de películas en las que aparecen
personajes LGTBI, abordados desde diferentes ángulos o manifestaciones y que
expresan un desarrollo o evolución de la mirada hacia el hecho de la diversidad
sexual, afectiva y familiar.
El cine ha sido y es un
reflejo de la realidad de cada época, en el que se ha manifestado la mirada social hacia nuestro colectivo, que lo
ha retratado según hemos avanzado en derechos y libertades, y en conciencia.
Los seres humanos nos
representamos a nosotros mismos a través del arte y de la manifestación
cultural, que a su vez crea la posibilidad de transformar o de perpetuar
nuestro pensamiento y sensibilidades, de despertarnos o de mantenernos en la herencia
cultural recibida. Y siendo el cine el llamado séptimo arte, vamos a ver cómo
hemos sido representadas en el mismo.
Nos interesa centrarnos en
tres ejes diferentes:
El modo en el que estos personajes se han reflejado
El impacto que sobre la población LGTBI ha provocado
El impacto que ha provocado sobre la población en general.
En cuanto al primer punto, el modo en el que estos personajes se
han reflejado, comprobamos que ha ido desde lo patológico, lo
angustioso, grotesco o esperpéntico, la locura centrada en el hecho de la
homosexualidad o transexualidad, pasando por lo absolutamente estereotipado,
hasta llegar a la indeferenciación con la heterosexualidad, donde se ha
plasmado la diversidad de manera natural,
y llegando incluso al mensaje crítico y de invitación a la reflexión y
toma de conciencia sobre la discriminación o desigualdad provocadas por la
LGTBIfobia y el estigma social.
En sus inicios, se mostraron
a los hombres gays como los llamados “sissy”, (mariquitas en inglés), excesivamente
afeminados, que servían de cómicos de los que reírse, y que por supuesto no
protagonizaban ninguna historia personal digna. Los estereotipos de género estaban muy
marcados, la masculinidad era admirada desde el poder, y el poder se reflejaba
en la fuerza, la violencia, el dominio: cuanto más poder más masculinidad. Un hombre afeminado, que se alejaba de la
imagen de hombre poderoso, era un hombre
desempoderado y digno de desprecio o de risa.
Sin embargo, no ocurría esto con las lesbianas, a las que mostraban en
modo travestido, a lo Marlene Dietrich.
Las mujeres, lejos de pretender provocar risa o repulsa, provocaban
más bien admiración… El propio sistema cultural y de costumbres,
que medía la masculinidad en esa virilidad machuna, que admiraba el prototipo
de macho a lo Humphry Borgart, al mismo
tiempo negaba la sexualidad de las mujeres.
La sexualidad sólo existía porque existían los hombres muy hombres, así
que por un lado sentían su masculinidad reforzada riéndose de otros hombres de
maneras afeminadas, y curiosamente, admiraban a mujeres travestidas de
hombres. Debía de parecerles excitante.
Ejemplo de todo esto lo
vemos en películas como:
Nuestros superiores’
(1933) o ‘La alegre divorciada’ (1934).
En “Marruecos” (1930),
donde vemos a una Marlene Dietrich vestida con un esmoquin, que además da un
beso en los labios a otra mujer,
logrando el apoyo masculino del público.
O “La Reina Cristina de Suecia” (1933), cuya actriz protagonista
Greta Garbo, junto a Marlene Dietrich, se convirtieron en iconos lésbicos.
Todas estas imágenes, o esta
mirada, de lo que era la homosexualidad
o el lesbianismo estaban más o menos aceptadas: el hombre mariquita que sólo
provoca risa, que ayuda a los hombres a reforzar su imagen varonil, y la mujer masculinizada que provoca morbillo…. Hasta que llega la Iglesia Católica, que
viendo la importancia que iba cobrando el cine, crea la Legión para la Decencia, que se dedicó a censurar y
boicotear cualquier manifestación cinematográfica que atentara contra el
dogmatismo y moral religiosa. Llegaron a
redactar un Código de Producción, El
Código Hays, en el que aconsejaban qué filmar y qué no filmar, advirtiendo
de que la Iglesia Católica lo aprobaría o lo boicotearía, y por supuesto la
homosexualidad era una de esas cosas que consideraron inadecuado.
Entre 1934 y 1967 la censura
estuvo autorizada a cambiar diálogos, escenas, personajes o tramas que no
concordaran con los principios del código.
Así, en los años 40 cambia
la perspectiva, y empieza a plasmarse la homosexualidad de manera absolutamente
negativa…, se deja atrás la imagen cómica para empezar a mostrar a personajes
homosexuales perversos, que son capaces de lograr sus objetivos de manera
totalmente retorcida, malvada y destructiva. Y por supuesto, no se muestra la
homosexualidad de forma explícita, sino que se dan pinceladas y se deja en el
aire de manera subliminal, lo justo para que pudiera asociarse su desviación
sexual con su locura, que era la visión que la cultura católica tenía de la
homosexualidad o el lesbianismo, y la imagen que deseaban transmitir.
Aparece la mujer lesbiana o
el hombre gay sin escrúpulos:
“La hija de Drácula”
(1936), “Rebeca” (1940), “Sin
Remisión” (1950)
En “El Trompetista”
(1950), donde aparece una Lauren Bacall bisexual, que vive una vida
autodestructiva y desordenada.
“Rebelde sin causa” (1955),
que acaba en tragedia.
En “La Soga” (1948),
dos jóvenes estudiantes, unidos por una sugerida relación amorosa, terminan
asesinando a un compañero de estudios”.
En “Té y simpatía’ (1956),
se narran los intentos de una familia de clase acomodada para «corregir» el comportamiento
amanerado de su hijo, y así evitar que el resto de la sociedad lo tachara de
«invertido». Un acto de amor…
La sublimación de la
homosexualidad puede verse también en películas como Ben-Hur (1959), o “La
Gata sobre el tejado de Zinc” (1958), en donde la censura impidió lo explícito de la
homosexualidad del personaje central masculino, y donde las relaciones
homosexuales se muestran desnaturalizadas y esencialmente armarizadas, como de
fondo, silenciadas, secretas, problemáticas, angustiosas…
La homosexualidad debía
insinuarse para identificarla, y transmitir el mensaje negativo sobre ésta, que
mostrara desorden y caos.
Cómo se traduce todo esto en
el segundo punto que nos interesa: el impacto que sobre la población LGTBI
ha provocado:
Cualquier persona que
tuviera la valentía de reconocer en sí misma una orientación sexual que no
fuera la heterosexual se estaba reflejando en la cultura del cine como un ser
perverso, maligno, loco, inapropiado, enfermo, condenado a la tragedia, etc…,
que era la visión de la mentalidad católica, conservadora, guardiana de la
moral… Esta manifestación negativa se
retroalimentaba, provocando con ello mucho sufrimiento y mucha locura… Mucho destrozo del amor propio y de la autoestima… Mucho miedo, mucha vergüenza y homofobia que
se interiorizaba…
Es a través de las
manifestaciones culturales, que incluye no sólo el cine, también la literatura
o el arte, que alimentamos la propia cultura llena de valores, prejuicios, y demás
constructos sociales. Y es enormemente
complicado tomar distancia de estas manifestaciones y anteponer una mirada crítica, libre y
racional. Al final, lo que estoy
viendo por todas partes, termino creyéndomelo.
Y termino creyendo que soy un ser perverso. Y toda la sociedad en su conjunto, que se
está alimentando de estas inyecciones de prejuicios, termina considerándome de
igual modo.
En esta época surgió una de
las pocas películas que habla sobre transexualidad: ‘Glen
o Glenda’, (1953). La cinta narraba,
en parte, la vida de Christine Jorgensen, la primera persona en aceptar
públicamente su condición de mujer transexual. Pese a no ser querida ni por el
público ni por la crítica, fue pionera a la hora de hablar de personas
transgénero en el cine.
Aún no nos habíamos acercado
siquiera a lo que hoy estamos viviendo en cuanto a las identidades de
género. Todo se limitaba a la
orientación sexual y afectiva. No
existía en los discursos ideológicos nada parecido a un cuestionamiento de los
roles de género. O estabas en el que se correspondía con tu cuerpo, o estabas
en el lado equivocado.
Ya
en los 60 se suaviza la censura, se va dejando de aplicar
gradualmente para los asuntos que contemplaba: desnudos, besos, manifestaciones
sexuales, etc., y también se hace más explícita la realidad LGTBI. Puede verse en películas como “Tempestad
sobre Whasington”(1962), “La
Calumnia” (1962) o “La Zorra” (1968). Se deja de subliminar el aspecto homosexual,
y se llega a mostrar de manera más clara, pero no se abandona el aspecto
trágico y enfermizo.
En “La Calumnia”, no se menciona el término “lesbianismo”, pero queda
completamente explícito como “fenómeno”…
Acaba en tragedia. Y se muestra
un personaje, interpretado
por Shirley MacLaine, que vive atormentada solo por haberse enamorado
de su compañera de trabajo, Audrey Hepburn,
y finalmente acaba suicidándose.
Esta película es un remake de una versión anterior, de 1936, “Esos
tres”, primera adaptación, en la que tuvieron que cambiar la historia de
lesbianismo por una historia de cuernos “legalmente” heterosexuales…
En “Tempestad sobre
Whasington”, en la que un senador es chantajeado a causa de su
homosexualidad.
En “La zorra” (1968), un hombre se interpone en una pareja de dos
mujeres lesbianas y logra convertir a una de ellas en heterosexual, es
decir, la cura, mientras la otra muere
aplastada por un árbol.
En 1969 se estrenaría “Cowboy
de medianoche”, primera y única película calificada originalmente como cine
X en ganar el Oscar a la mejor película. Fue catalogada como X por su
«clara referencia a la homosexualidad», relacionada con el modo de
sobrevivir de su personaje que malvive prostituyéndose.
La
IRREALIDAD trans la vemos en “Con Faldas y a lo Loco” (1959),
en la que, como todas sabéis, los dos personajes protagonistas se travisten por
motivos de supervivencia, sin ser gays ni personas realmente trans. Aunque la última escena deja una puerta
abierta, como tono humorístico, a la tolerancia homosexual.
Cómo
impacta esto en las personas LGTBI…
“Mi orientación sexual es
problemática…, soy un ser horripilante, y estoy al borde del suicidio o del
asesinato. Seré pobre para siempre, me
acusarán mis vecinos, mi familia, mis amigos, no podré trabajar… No tendré más remedio que vivir
escondiéndome. Me armarizo”. No hay un
cuestionamiento en esta manera de expresar la existencia de la homosexualidad,
esta era la creencia generalizada para las propias personas LGTB. La
presión social es enorme.
Nuestros referentes
cinematográficos siguen siendo un drama, una enfermedad, una locura, y vamos
envenenándonos cada vez más de esta interpretación.
Y cómo impacta en el resto de la población: Se sigue
alimentando la homosexualidad o el lesbianismo como algo enfermo y
dramático. Nadie espera que alguien gay,
lesbiana o bisexual sea digno y feliz!, no puede ser! Sigue siendo algo “contra-natura” cuya única
lógica es acabar en drama. Es algo
aceptado, está totalmente asumido en la moralidad de la época, y con toda esta
producción se refuerza.
El
público en general refuerza sus creencias con todo lo que el cine les ha
contado, (lo mismo ha ocurrido con la literatura). Es decir: te drogas o bebes porque eres
gay; intentas suicidarte, porque eres
lesbiana. ¡Va en el pack! Sufres porque eres bisexual. Tenemos una personalidad destructiva y
caótica. Y nunca una actitud crítica hacia
esa mirada, tan poco amable, a la
diversidad. La diversidad ni existía, y
ni mucho menos se comprendía. O
heterosexualidad o locura.
Escena
de La Calumnia: Así es como se ve una lesbiana a sí misma, fruto y reflejo
de lo que el resto de la sociedad veía y el cine transmitía.
Años
70:
se rebaja el ánimo de los ultraconservadores…
El movimiento social
LGTB, por los derechos de las personas
LGTB, empieza a funcionar, empieza a dar
sus primeros pasos. En 1969 ocurren los
disturbios de Stonewell, y aunque ya existía un movimiento que luchaba por la
dignidad de gays, lesbians, bisexuales y trans, Stonewell es un punto de
inflexión, es un “¡basta ya!”, que hizo
reaccionar de manera potente a las pequeñas organizaciones que existían
entonces, y funcionó de manera aglutinante. En pocas semanas se fundó el Frente
de Liberación Gay, que se extendió por diferentes ciudades y universidades en
EEUU.
Este ambiente de apertura, de rebeldía, de Orgullo…, empieza a aparecer en el cine.
La película “Cabaret” (1972)
dio un gran salto al mostrar a Michael York como un gay sensato y
sin sentimientos de culpa hacia su sexualidad.
Aunque este gran salto prácticamente se quedó ahí, aún tuvimos que ver
mucho cine en donde se mostraba de manera clara la existencia de la
homosexualidad y el lesbianismo, pero se seguía transmitiendo como algo
problemático y marginal.
La transexualidad seguía
siendo inexistente en el cine, y lo poco que existía era aún peor que aquellas
producciones que trataban la homosexulidad.
Pink Flamingos (1972)
es una controvertida película en la que la drag queen y
protagonista Divine, deberá luchar por preservar el título
de “persona más inmunda del mundo”.
Es transgresión, lascivia, puro y absoluto escándalo, contracultura y
obscenidad.
En 1975
aparece el musical “The Rocky Horror Picture Show”, que está catalogada
como una auténtica obra cinematográfica que hace gala de la apertura social que
en EEUU se estaba desarrollando.
Es una invitación a sumergirse en los placeres más ocultos de
nuestro subconsciente, darle la espalda a los convencionalismos y abrazar todas
aquellas acciones que están mal vistas a ojos ajenos, pero que realizaríamos en
caso de no sentirnos juzgados. Abraza
lo freak, lo underground, lo marginal y el morbo absoluto. Dicen que Lady Di llegó a expresar algo así
como… “esta película ha completado mi
educación”…
En
los años 80 ya se puede ver un cambio importante en la
producción de películas con temática y personajes LGTBI.
El movimiento LGTBI, ya
bastante organizado, más empoderado y desarrollando una imagen de sí mismo
libre de todos esos prejuicios negativos que nos condenaban a ser malvadas,
perversas, locas, asesinas, suicidas, etc., comienza a tener voz. Una voz que reclama otra mirada.
En 1980 se estrena la
película “A La Caza”, en la que se muestra cómo un policía se adentra en
antros de ambiente leather para buscar a un asesino en serie. Cansados de esa
imagen perversa, el colectivo se aunó y organizó protestas por varias ciudades
norteamericanas contra la producción y con el objetivo de detener su
distribución, logrando una gran visibilidad. Retiraron la película de las
pantallas, y esto sirvió para que la industria del cine tomara conciencia del
cansancio del colectivo LGTB en relación a la imagen que se daba de nosotras.
A partir de este momento
comienzan a rodarse películas más amables con las personas LGTBI, sin llegar a
normalizar la diversidad.
Un ejemplo de cine positivo
es “Su otro amor” (1982), que narra cómo un médico casado se enamora de
un atractivo escritor y decide salir del armario y aceptarse a sí mismo.
Otro ejemplo fue “Su Mejor Marca”, que narra la historia de dos atletas
que se enamoran, aunque finalmente una de ellas regresa a la “normalidad”
heterosexual. Por lo menos ya no somos
psicópatas, depravadas, depresivas, suicidas, asesinos en serie. Sólo somos “excepciones” de la normalidad que
no tienen por qué ser condenables.
En “Silwood”, Cher
vive su lesbianismo abiertamente. Y en otras películas, se deja caer de manera
subliminal el lesbianismo, la homosexualidad o la bisexualidad, sin ese
componente de perversidad. Ejemplo de
ello son: “El Color Púrpura”, “Tomates
Verdes Fritos”, o “El Silencio de los Corderos”, cuyos personajes no
se muestran tal y como lo hacen en las novelas en las que se basan, más
explícitas. En “Thelma y Lousie”
siempre hemos querido ver también una relación lésbica.
Esta “amabilidad”no llega a
ser aún una normalización de las relaciones entre personas del mismo sexo, se
trata simplemente de haber dejado de producir películas condenatorias. Con
historias más o menos “bonitas”, sin ese sesgo de perversión. Y esto provoca una relajación en el colectivo
LGTBI. En esos años todavía, la inmensa
mayoría del colectivo vivía armarizado en sus entornos más próximos, y este
tipo de cine nos procuraba una visión que hasta entonces se nos había negado,
que es el simple hecho de poder protagonizar en nuestras vidas una historia de
amor más o menos llevadera…
No sabemos qué pensaba el
resto del público, porque esto no se hablaba con la gente, ni con la familia,
salvo entre nosotras. Seguía estando muy
en el aire la realidad LGTB, invisibilizada.
No fue hasta la siguiente década, en la que se empezó a mezclar ya lo
explícito con la amabilidad, cuando
realmente ha tenido lugar un impacto verdaderamente positivo en la población en
general.
Durante
los años 90, el cine de temática LGTBI se asienta. Aparece una película clave: “Philadelfia”
(1993), que trató además el tema del SIDA.
Esta película llegó a millones de personas, y en ella pudieron ver a dos
chicos, normales, guapos, sensibles, humanos, que sufren por lo que sufre el
resto de personas: la discriminación, la enfermedad y la muerte… Trata además la estigmatización de una
enfermedad que había azotado de manera especial a los hombres gais. Y el sufrimiento causado por la homofobia en
el ambiente… ¡De repente la gente siente
empatía por un gay!
“El banquete de bodas”
(1993), en la que uno de
los miembros de una feliz pareja homosexual se casa con una chica, con la
complicidad de su auténtica pareja, para guardar las apariencias antes sus
tradicionales padres. Está señalando que el problema son los
padres, no ellos.
“La boda de mi mejor amigo” (1997), comedia
en la que el personaje gay apoya a su amiga en una farsa para ayudarla a
conquistar a un chico que está enamorado de otra. ¡Un chico gay que puede ser amigo!, y no
contagia nada, ni es malo o perverso, ¡se le puede querer!
“En American Beauty”
(1999), el personaje gay está loco, es homófobo, violento, desequilibrado, pero
por su homosexualidad reprimida, por su homofobia interiorizada. Esta película muestra claramente que la autorepresión
es la causa del sufrimiento, el suyo propio y el que provoca.
Son muchas más las películas
que podrían servirnos de ejemplo de esta manera más amable y real de transmitir
el hecho de la existencia de personas LGTBI y sus relaciones. Y a partir de este momento ha sido enorme la
producción que ha llevado a la gran pantalla personajes e historias que han
transmitido que somos “NORMALES”, y que nos pasan las mismas cosas que les pasa
a todo el mundo. Quizá aún resaltando la
excepcionalidad de la homosexualidad, pero con un giro completamente hacia la
aceptación.
Vídeo Philadelphia.
A
partir del 2000 nos llegan a la pantalla películas como “Las
Horas”, “Brokeback Mountain”, “Kinsey”, que narra
la vida del investigador Alfred C. Kinsey, que estudió el comportamiento sexual
del hombre y la mujer y famoso por la conocida Escala de Kinsey.
(((La escala de
Kinsey es una escala que establece siete diferentes grados de
comportamientos sexuales, cuando tradicionalmente se consideraban sólo tres
(heterosexual, bisexual y homosexual), que plasmaba la diversidad y
se alejaba de la monosexualidad comúnmente aceptada. Establece 5 grados de bisexualidad entre la
heterosexualidad y la homosexualidad)))
“Billy Elliot”,
británica, puso la mirada en lo negativo de los prejuicios.
“Rosas Rojas”, una comedia de amor entre dos mujeres, guapas, centradas,
inteligentes, que termina con final feliz.
Se empiezan a producir
también películas que echaban una mirada al pasado, ambientadas en otras
épocas, en las que podía verse el trato social hacia las personas LGTB.
Ejemplo de ello:
Ejemplo de ello fue “Mi
nombre es Harvey Milk” (2008), narró la vida del político y activista LGTB
Harvey Milk, finalmente asesinado en 1978 por el concejal de San Francisco Dan
White. (de madre homófoba, hijo que se
suicida)
“Plegarias para Bobby”
(2009), que cuenta un
caso real ocurrido a finales de los setenta. Bobby Griffith era un adolescente
gay que se suicidó a causa de la intolerancia religiosa de su madre y
de la sociedad. Después de esta tragedia, Mary, la madre, comienza a cuestionarse a sí
misma y la interpretación que su iglesia hace la homosexualidad, hasta
llegar a comprenderla, convirtiéndose en defensora de los derechos de gais y
lesbianas.
Aquí ya estamos viendo
películas que señalan claramente que lo enfermo es la homofobia, no la
homosexualidad.
“Mujer contra Mujer” (2000),
cuenta tres historias de amor entre mujeres, recorriendo tres diferentes
épocas. Donde se puede ver claramente el
avance social desde los años 60. De una
época de armarios y prejuicios, y sus
graves consecuencias, pasando por la dificultad en definir la propia identidad
como lesbiana, y que además muestra el conflicto con el feminismo de mujeres
hetero, hasta la normalidad de la vida de dos mujeres que quieren tener un
hijo. Esta película la hemos utilizado
alguna vez para hablar de la visibilidad lésbica.
“Diario Secreto de Anne Lister” (2010). Un peliculón de época, un hecho real de la Inglaterra del siglo XIX,
en donde una huérfana y rica heredera, Anne Lister, abiertamente lesbiana, va
guardando sus pensamientos en un diario escrito con un código secreto. Tiene una amante, que finalmente se casa, la
época es lo que mandaba. Ella se mantiene
soltera, es rica, empresaria. Cuando su
amante se casa ellas se siguen viendo, pero la relación entre ambas no tiene
una salida… En pleno siglo XIX… Mantuvo una intensa vida sexual con varias
amantes. Dicen que es la primera historia
de una lesbiana moderna. Moderna en el sentido de que ella estaba encantada
consigo misma por ser lesbiana.
El
salto a partir de 2010 es aún más productivo,
“Los chicos están bien”
(2010). Es una historia cualquiera en donde
la identidad sexual es anecdótica. Fue
muy bien recibida por el público. Es la
historia de una familia formada por dos mujeres, en la que ocurre lo que puede
ocurrir en cualquier otra familia.
“La Vida de Adele”
(2013). Esta fue revolucionaria por sus
escenas sexuales. Y aunque es un drama
lésbico, el drama no tiene que ver con el lesbianismo en sí, sino con los
componentes normales que puede tener cualquier relación de pareja: placer,
tristeza, ira, lujuria, esperanza, dolor…
Lo normal… Aunque es cierto que
tuvo críticas por las escenas de sexo, que están hechas desde una mirada
masculina y para una mirada masculina.
“Pride”
(2014). Un grupo de homosexuales y
lesbianas londinenses apoya a los mineros en huelga de un pueblo de la
Inglaterra rural al identificarse con un enemigo común, en la época de Margaret
Tatcher. Es una de las mejores película
que ha dado esta década.
“Caroll”
(2015), candidata a 6 Oscar, incluido el de mejor actriz, Cate Blanchett. Es una película sobre la libertad en una
sociedad opresora.
“Moonlight”
(2017). Se llevó un Oscar a la mejor
película. Nos muestra por primera vez la
historia de un personaje homosexual afroamericano. Tuvo unas críticas
buenísimas, una de ellas: “”sin duda, la
razón por la que vamos al cine: a entender, a acercarse””
“Con Amor, Simon” (2018). Una historia entre chicos homosexuales con
final feliz.
“Call Me By Your Name” (2018). Esta no tiene un final tan feliz, pero es tan
infeliz como lo pueden ser las historias de amor heterosexuales, que están
llenas de amores frustrados o irrealizables.
Y en la trama la homosexualidad no es ningún drama. Al contrario, hay
apoyo familiar.
En esta época el movimiento
LGTBI ya está más empoderado en su discurso, sus reividicaciones y en su firme
creencia de que somos personas sujetas a los mismos derechos y libertades. Tiramos mucho de cine para elaborar mejor
nuestro “estar en el mundo”, para afianzarnos, para ver reflejadas nuestras
vidas en esas historias y personajes.
Nos sirven como referentes. Es
haber pasado del vacío o del escaso contenido, tan destructivo además, a
sentirnos parte del paisaje. A
desprendernos de ese carácter de “rareza”, de rareza mala.
Y lo que es muy importante
también, es que ha llevado a millones de hogares la verdad sobre
la diversidad sexual, de género o familiar,… destruyendo prejuicios, señalando
discriminaciones, transmitiendo una imagen más humana hacia la tolerancia y el
respeto, crítico con lo fóbico, iluminando lo que realmente es enfermo y
dañino, y que no tiene nada que ver con la orientación sexual, sino con el
desconocimiento, la intolerancia y los
prejuicios.
Ya sólo falta que Disney
finalmente se atreva con un personaje gay o lesbiana. Frozen creo que se queda en el aire…, no se
han atrevido.
No ocurre tanto así con
la transexualidad:
Podemos citar “La Chica
Danesa” (2015), una maravillosa película de época, centrada a principios
del siglo XX, que cuenta de manera
exquisita cómo alguien siente que su identidad de género no corresponde con su
cuerpo. Es un drama, porque la época no
asumía ni de lejos la realidad trans, ni existía conocimiento alguno sobre cómo
abordarla.
“TomBoy “ (2011), que
trata el tema de los menores transgénero.
“Los chicos no lloran”
(2000), basada en la historia real de Brandon Teena, un hombre transgénero
que adopta su identidad masculina y parece encontrarse a sí mismo, pero acaba
siendo víctima de un crimen de odio. Fue violado y asesinado el 31 de diciembre
de 1993.
Realmente el tema Trans en
el cine sigue transmitiendo realidades que no son en absoluto “historias
felices”. Hay poca producción, parece
que se han asimilado muy bien las relaciones entre personas del mismo sexo,
entre personas cisgénero, pero no las realidades trans.
Y esto es que en la vida
real es así. La identidad trans sigue
siendo la menos comprendida y normalizada.
En los últimos años parece que hay un empujón importante, debido a que
hay más visibilidad de personas trans famosas, hecho que ayuda enormemente, a avances en la comprensión de la construcción
social de los géneros, más toda esta apertura hacia el respeto de las
orientaciones sexuales, sumado a la lucha de los colectivos y al compromiso
político de algunos partidos que creen en la igualdad.
En España, en 2018, la
FELGTB y todas sus asociaciones dedicamos el año a la reivindicación de la
Transexualidad, a dar visibilidad a esta realidad. Y hay que aplaudir el esfuerzo de
asociaciones estales como Chrysallis, que están trabajando de manera
maravillosa el asunto de los menores trans, luchando por sus derechos y
normalización y consiguiendo que sean personas felices. No obstante, queda mucho camino por hacer en
este sentido. Mucho que visibilizar y
mucho que trabajar con las instituciones (sanitarias, educativas, etc…).
Seguro que el cine sabrá
reflejar muy bien esta evolución, y esta lucha.
Ayudará a crear referentes y a transformar la sociedad en su conjunto. Esperamos que en adelante empiecen a producir
más películas con temática trans.
Hay muchas más películas que
han reflejado y dado visibilidad a las personas LGTBI, sus vidas y sus
historias. Estas son sólo un ejemplo.
Para finalizar, visionar tráiler
de Pride, que es una maravilla de película, y que recomendamos a quien no la
haya visto. De esas que acabas
llorando, pero no de pena.