Colectivo GALACTYCO

Autor: dani guirao

  • Orgullo 2020 en la Región de Murcia, más que nunca

    Orgullo 2020 en la Región de Murcia, más que nunca

    Mientras que en gran parte del resto del territorio español la tolerancia, el respeto, el conocimiento de la realidad LGTBI, los derechos y libertades despegan, aquí nos estamos enfangando, como el Mar Menor

    Este domingo 28 de junio por razones sanitarias de prevención y de respeto a todas las víctimas de la COVID-19 las organizaciones que conformamos la FELGTB hemos decidido no utilizar las calles para nuestras reivindicaciones en la conmemoración del Día del Orgullo.

    Como asociaciones federadas la temática anual viene organizada de manera consensuada a nivel nacional, y este año tocaba dedicarlo a las mujeres de nuestros colectivos: las mujeres lesbianas, bisexuales y trans con el lema ‘Feminismo y Sororidad’, con el deseo de profundizar e interiorizar, aún más si cabe, la necesidad de hacer del feminismo la herramienta fundamental en la consecución de la igualdad real, invitando a toda la ciudadanía a seguir construyendo una sociedad más libre y justa.

    Esto, que decidimos a finales de 2019, recibió un jarro de agua fría ya antes de que el año temático comenzase su andadura cuando un sector del feminismo lanzó gravísimos comentarios que solo podemos calificar de tránsfobos, al no reconocer la identidad de las mujeres trans y tratarlas de manera absolutamente despectiva con un discurso cercano a la extrema derecha y alejado de lo que viene defendiendo el feminismo actual: transversalidad e inclusividad. Esta confrontación ha ido en aumento desde la organización del 8M hasta estas últimas semanas, en las que la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, emitió un argumentario por la Igualdad que ahonda claramente en la desigualdad.

    Esto, que es un golpe más a la lucha del movimiento LGTBI por sus derechos y libertades, no puede distraernos en el camino que iniciamos hace 51 años en Stonewall, precisamente por el amor propio y la rebeldía de las mujeres trans. Hoy, más que nunca, reivindicamos el derecho a la identidad como un Derecho Humano y apelamos a la sensatez de quienes desprecian con argumentos ya superados a muchas de las personas que forman parte de nuestros colectivos y asociaciones. 

    Se suma este desencuentro a la ya precaria situación del colectivo LGTBI en nuestra Región de Murcia, donde padecemos 25 años de sucesivos gobiernos conservadores que no han tomado ni una sola iniciativa para deconstruir los prejuicios que nos condenan. Después de 15 años de la aprobación del matrimonio igualitario a pesar de la resistencia de este PP anclado en la más rancia tradición, después de haber casi normalizado la existencia de las familias homoparentales en toda España, y con ello el inicio de un camino que paso a paso nos llevaba a la igualdad, nos encontramos con el fortalecimiento en nuestra Región de una fuerza política surgida de la extrema derecha y alimentada por más de dos décadas de liderazgo ultraconservador. 

    En estos días, el Grupo Parlamentario de Podemos presentó una moción en la Asamblea Regional con la intención de que ésta, la casa de todos, hiciera una declaración institucional de apoyo al Día del Orgullo LGTBI, encontrándose con el absurdo desprecio de Vox, que alegaba que «la bandera del arcoiris es excluyente para las personas heterosexuales». Del mismo modo se expresaba recientemente un concejal de San Javier. Esto, tan rematadamente loco y lgtbifóbico, es lo que tenemos en nuestras instituciones, marcando nuestras políticas de desarrollo social en derechos y libertades. La bandera del arcoíris hace grande lo que un día dijo Pedro Zerolo: «En mi modelo de sociedad cabe usted, en el suyo yo no quepo». Pero ya sabemos lo atrevida que es la ignorancia.

    Son los mismos que a principios del curso escolar 2019/2020 impusieron el mal llamado «pin parental», convirtiéndonos en la única comunidad autónoma en toda España que lleva la censura educativa a las aulas en nombre de la moral (católica, no cristiana evidentemente), con el fin de impedir que la educación en diversidad, es decir, la imprescindible transmisión de valores de igualdad, sea frenada para seguir imponiendo como única expresión válida la norma heteronormativa y continuar profundizando así en la estigmatización de la diversidad, obviando toda la ética que impregna nuestra legislación vigente y los Derechos Humanos. 

    Todo ello, todo este atraso social y educativo que venimos arrastrando en esta comunidad, está siendo permitido y perpetuado por el actual gobierno de coalición de PP y Ciudadanos, sin pudor alguno. La nueva consejera de Mujer, LGTBI, Familias y Política Social, Dña. Isabel Franco, ha limitado su desarrollo de la Ley de Igualdad al adorno de la fachada de su Consejería y su silencio frente al acoso de la extrema derecha contra nuestras leyes y nuestros colectivos es muy significativo. No hay nada que agradecer al hecho de adornar las promesas igual que se adorna una fachada, lo significativo sería hacer política comprometida con la Igualdad. 

    Este Orgullo 2020, marcado por una profunda crisis sanitaria que ha dejado nuestros ánimos muy tocados, va a ser un Orgullo más silencioso, pero no menos reivindicativo: la ‘moral’, señores del Gobierno de coalición murciano, empieza por la lealtad a nuestras leyes y principios constitucionales. En nombre de la moral, nos están engañando. Mientras que en gran parte del resto del territorio español la tolerancia, el respeto, el conocimiento de la realidad LGTBI, los derechos y libertades despegan, aquí nos estamos enfangando, como el Mar Menor. Empieza a ser vergonzoso salir y contar que vivimos en la Región de Murcia. Se hace difícil evitar miradas compasivas.  Espabilen, por el bien de todos.   

    Fuente: eldiario.es

  • Campaña balcones con orgullo

    Campaña balcones con orgullo

    No hay Orgullo sin Orgullo.
    Este año lo hacemos de forma diferente…
    Si pones tu bandera en balcón o ventana y lo subes a redes, etiquétanos.

    #VisibilizaT
    #Orgullo2020
    #MiBalcónMiOrgullo
    #DerechosHumanos
    #MujeresLBT
    #SúmateALaDiversidad

  • Alberto Alba, presidente de Galactyco: «El compromiso con la igualdad y la diversidad no es poner letras de colores en la puerta de la Consejería»

    Alberto Alba, presidente de Galactyco: «El compromiso con la igualdad y la diversidad no es poner letras de colores en la puerta de la Consejería»

    «Las personas migrantes LGTBI a las que se les vence el permiso de residencia y que la crisis ha dejado sin empleo, con el consiguiente riesgo de expulsión, no deberían verse forzadas a volver a sus países de origen. Sería una posible sentencia de muerte», apunta Alba

    Julio López Guillén – 26/06/2020

    Las asociaciones LGTBI en la Región de Murcia no escatiman tiempo y recursos para que el Orgullo 2020 sea un éxito, al menos en las condiciones marcadas de seguridad y distancia social. El tiempo que han dedicado a la organización de los eventos se ha multiplicado porque las tareas habituales han roto su ciclo habitual y deben adaptarse a las nuevas circunstancias.

    Para analizar este desafío y todo lo que conlleva un año más de lucha por los derechos civiles hablamos con Alberto Alba Alonso, presidente y coordinador de educación de Galactyco, el colectivo LGTBI de Cartagena.

    ¿Cuáles son los principales cambios que afrontáis los colectivos?

    Estamos en un lenguaje nuevo y en un entorno nuevo, hemos de trabajar más que nunca porque el confinamiento ha tenido unos efectos muy negativo, sobre grupos vulnerables y población LGTBI, no somos una excepción. Son muchos los casos de personas, sobre todo jóvenes, que han tenido que volver a sus antiguos domicilios y han revivido situaciones de acoso e intimidación, y parejas de mujeres o personas trans, que han visto paralizados sus trámites administrativos.

    ¿Cuáles son los casos más llamativos?

    Todos lo son por la complejidad de cada historia, pero en este momento se puede señalar que una situación que creíamos superada ha vuelto a ponerse de manifiesto. Las personas migrantes LGTBI a las que se les vence el permiso de residencia y que la crisis ha dejado sin empleo, con el consiguiente riesgo de expulsión, no deberían verse forzadas a volver a sus países de origen. Sería una posible sentencia de muerte.

    ¿Estás hablando de una doble discriminación?

    Exactamente, o incluso triple, cuando a la condición de orientación o identidad sexual le sumas la de mujer, migrante, racializadao con bajo nivel económico, la desprotección puede ser total y por ello las administraciones públicas deben estar muy vigilantes con estos casos. Nosotras no hemos dejado de atenderlas aun con la dificultad de tener que hacerlo de forma no presencial.

    Me hablabas de un nuevo lenguaje, ¿a qué te refieres?

    Las condiciones de la nueva normalidad no nos pueden hacer perder la perspectiva. Hacemos nuestro trabajo independientemente de las circunstancias, nos adaptamos. Tomamos nuestras distancias con los poderes públicos para que no piensen que una colaboración constante es un cheque en blanco para todo, siempre vamos a reivindicar que cumplan con sus mandatos legales porque el objetivo final es que ellos hagan el trabajo que ahora hacen nuestros colectivos. No deja de ser cierto que el tercer sector y las asociaciones como la nuestra existen porque en los gobiernos hay quienes no hacen su trabajo.

    A pesar de las promesas, ¿también fallan los partidos políticos?

    Sí, aún cuando no te lo esperas. El caso más reciente ha sido el del PSOE, que mandó una carta a sus sedes locales, que luego se hizo pública y que nosotras consideramos un error de base contra el colectivo trans. Después hemos tenido reuniones con ellos para solventarlo, pero es una muestra de que nuestro nivel de exigencia no va a descender un ápice, con nadie y en ningún momento.

    ¿Destacarías algún encontronazo más?

    En el ámbito más cercano, el Gobierno de la Región de Murcia sigue sin desarrollar de forma plena y efectiva la ley 8/2016 que contempla, entre otras medidas, la creación del Observatorio LGTBI. A pesar del buen trabajo del equipo técnico, esta parte importante de los compromisos del ejecutivo del PP y Ciudadanos sigue paralizada y este año no se ha dedicado ni un euro de los presupuestos para su desarrollo. Están equivocados si piensan que el compromiso con la igualdad y la diversidad es quedarse en poner las letras de colores en la puerta de la Consejería.

    Como a todas las entidades que trabajan a pie de calle os ha tocado replegar las velas. Es una situación complicada… ¿qué le pides a la nueva normalidad?

    Que no dejemos a nadie atrás, que esta crisis no conlleve que otra vez la población más vulnerable sea quien la pague. En torno a un tercio de la población LGBTI evita ser visible en su trabajo por miedo a represalias o al despido, mención especial para las personas trans que el 80% tienen casi imposible el acceso al mercado formal de trabajo. Esta crisis no puede servir para apartarlas aún más. Creo que debemos apostar todos por el proceso de reconstrucción y conseguir salir de esta crisis con un país mejor y una sociedad mejor. En ese sentido la creación del Ingreso Mínimo Vital es una buena noticia, aunque las medidas no deben quedarse ahí.

    Suspendidos la mayoría de los actos, ¿qué pasa con el año que FELGTB le dedicaba a las mujeres?

    Se lo seguimos dedicando. Las mujeres lesbianas, trans y bisexuales están en el centro de las políticas que estamos desarrollado en 2020 y en este Orgullo son el principal foco y lo serán el resto del año. Pero sí es cierto que la celebración ha podido quedar algo deslucida, por eso hemos propuesto al resto de entidades que el próximo año repitamos lema y objetivo, que 2021 también sea el año de la igualdad real para las mujeres LBT.

    Recientemente un concejal de la ultraderecha ha pedido que se tomen medidas para que los niños no confundan el arcoíris con la bandera que representa vuestra lucha. ¿Algún comentario?

    (Sonríe) En todas las crisis surgen declaraciones exaltadas y fuera de tono relacionadas con una supuesta moralidady que sólo buscan la confrontación desde un profundo desconocimiento. La lucha a favor de los Derechos Humanos nos afecta a todas.

    Fuente: eldiario.es

  • Izado de la bandera de la diversidad en el Ayuntamiento de Molina de Segura

    Izado de la bandera de la diversidad en el Ayuntamiento de Molina de Segura

    El Ayuntamiento de Molina de Segura nos ha invitado, junto al resto de colectivos de la Región, a asistir esta mañana a la colocación de la Bandera de la Diversidad en la fachada del consistorio.
    Agradecemos a Esther Clavero Mira su más que demostrada implicación y el compromiso con las reivindicaciones del movimiento LGTBI, y el reconocimiento a la labor de los colectivos regionales al tenernos en cuenta para un acto tan hermoso como necesario.

  • Creerse la igualdad

    Creerse la igualdad

    Un artículo de opinión de nuestra VicePresidenta Mar Tornero

    Han pasado 15 años desde que se aprobó el Matrimonio Igualitario, el milagro español que aconteció en 2005 para todas las personas que deseaban formar una familia con alguien de su mismo sexo bajo la misma protección legal que las formadas por un hombre y una mujer.

    Hasta esa fecha las parejas formadas por dos mujeres o dos hombres seguíamos sufriendo la más absoluta e injusta discriminación frente al privilegio heterosexual.

    Fue necesario que activistas de la talla de Pedro Zerolo, Beatriz Gimeno y Boti García, se empeñaran en convencer e inspirar a los dirigentes de los partidos de izquierda de entonces, que diseñaran estrategias que generaran un impacto positivo en la opinión pública y que no cedieran frente a las migajas que el entonces Presidente del Gobierno, José María Aznar,  ofreció para acallar las demandas del colectivo LGTBI, cuya determinación fue fundamental.

    Fue un momento fascinante para todas nosotras, creyeras o no creyeras en el matrimonio. Sin la disposición de ese derecho difícilmente estás en una situación de poder elegir desde la libertad, y el significado de equipararte al resto de la ciudadanía daba el pistoletazo de salida en el inicio de un proceso mucho más largo: el reconocimiento de la igualdad plena.    Poco más del 50% de los españoles estuvieron de acuerdo con esta iniciativa, lo que viene a reflejar la profunda homofobia que aún atravesaba nuestra sociedad.   El debate social fue intenso y gravemente ensuciado por todo tipo de violencia y humillación hacia el deseo de disfrutar del derecho a construir nuestras familias.  El PP nos castigó con 7 años de recurso en el Tribunal Constitucional, hasta que éste avaló la Ley que nos reconocía con plenos derechos.  Eso sí, mientras tanto ellos se casaban como los demás.  Durante ese periodo, 22.000 matrimonios estuvieron a la espera de resolución.

    ¿Algún día pedirán perdón, disculpas o reconocerán el error?

    Alentaron todo tipo de discursos homofóbicos, al frente de ellos la Iglesia Católica, que aún hoy en día no reconoce el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo. Toda la cúpula del PP acudió a la manifestación organizada por el Foro de la Familia y  ultraconservadores varios, portando la pancarta junto a Rouco Varela, y otros obispos, la élite de la LGTBIfobia.

    Después de esta conquista y triunfo de las libertades, poco han cambiado.  Quince años después son los mismos, siguen sin creer en la Igualdad, a pesar de que el porcentaje de españoles que sí ha creído en ella ha aumentado de manera significativa. Son ya pocos los que se atreven a cuestionar a nuestras familias, pero esos pocos se alimentan de la duda que sembraron los que tenían la responsabilidad política de reconocernos y aún hoy se resisten a seguir avanzando en igualdad.  Mientras no rectifiquen públicamente de manera nítida y con propósitos serios, seguirán dando aliento a los “Mendoza” que pululan por el mundo y a todos aquellos que a día de hoy se sienten legitimados a despreciarnos y agredirnos, algunos incluso en nombre de Dios, con los que han establecido una lamentable relación de conveniencia.

    Esta actitud mantenida en el tiempo, que nos lleva al colectivo LGTBI a tener una conciencia clara de quiénes están por la igualdad y quiénes están contra ella, o se muestran indiferentes, seguirá provocando el rechazo de quienes hemos sido víctimas del maltrato social llamado LGTBIfobia.